Esta historia todavía no ha sucedido, pero seguramente sucederá manaña. Dice así:
Mañana, una buena y anciana maestra condujo a sus discípulos, en fila de a dos, a visitar el Museo del Tiempo Que Fue, dond se hallan recogidas las cosas de antes que ya no sirven, como la corona del rey, la cola del traje de la reina, el tranvía de Monza, etc.
En una pequeña vitrina, un poco polvorienta, había la palabra "Llorar".
Los alumnos de Mañana leyeron el cartelito, pero no lo entendieron.
-Señora, ¿qué significa?
-¿Es una joya antigua?
-¿Pertenecía quizás a los etruscos?
La maestra les explicó que antiguamente aquella palabra era muy empleada, y hacía daño. Les mostró un frasquito en el que se guardaban unas lágrimas; quien sabe, quizás las derramó un esclavo al ser golpeado por su amo, quizás un niño que no tenía hogar.
-Parece agua - dijo uno de losdiscípulos.
-Pero quemaba y picaba - dijo la maestra.
-¿La hacían hervir acaso antes de utilizarla?
En realidad, los colegiales no lo entendían; es más, ya empezaban a aburrirse. Entonces la buena maestra les acompaño a visitar otras secciones del Museo donde había cosas más fáciles de entender, como: las rejas de una prisión, un perro guardián, el tranvía de Monza, etc., cosas todas ellas que ya no existían en el feliz país de Mañana.

 

Entérate hija, la vida está hecha de pequeñas cosas. Mucha de la gente que aquí viaja ni siquera sabe a qué saben los besos, ni siquiera saborean la comida que llevan a la boca y tragan en 5 minutos. Inercia, monotonía, frenetismo, trabajo y más trabajo. La vida es un universo de diminutas sensaciones que a menudo se nos escapan y que son la esencia de nuestros días. Al igual que un reloj, el tren siempre sigue su camino. No para, tampoco se cansa, nosotros sí podemos hacerlo, párate, siente y disfruta por un momento


Francisco Zamora



 

El mismo tren

By Juan

La misma hora, el mismo tren, las mismas caras. Sube. Se sitúa junto a la puerta. Mira a como cada mañana los rostros de sus compañeros de viaje y sonríe para sí. Él es feliz. Espera en el mismo andén de cada día, se sitúa exactamente en el lugar dnde el tercer vagón descarga sus pasajeros. Espera. Bajan. Suben. A ella le gusta ser la última. Él aspira su perfume como cada mañana. No sabe que ella ha dejado pasar dos trenes por verle.
Ella, nerviosa, le mira. No sabe que él ha dejado pasar dos estaciones por respirarla.
Carmen Iglesias Vázquez
¿Cuantos trenes tendremos que dejar pasar...?

 

El mundo gira

By Juan


El mundo gira.

Pasos sobre el techo que en otro momento es suelo.

El mundo gira,

pero los pasos siempre son los mismos,

encima o abajo,

siempre caminando...

Gente descolocada.

Juan F. Torres

 

Se bien

By Juan

Se bien que a veces ando entre las nubes y cuando tu me hablas ni escucho ni estoy
Que siempre te exijo que "No te salves" pero si ando apurado corro a salvarme yo
Se bien que represento algunas veces eso que con violencia acostumbro a criticar
Que de un tiempo a esta parte mi paciencia no entiende de tu vida, que olvido mi lugar

Se bien que a veces hablo demasiado diciendo poco o nada que omito a la razón
Que hace semanas yo y la poesía estamos enfrentados y nos damos voz
Se bien que pocas veces he sabido entenderte sin palabras, dejar de blasfemar
Que últimamente me azoro sin causa y en vez de soluciones me vuelvo un volcán

Se bien que alguna vez le he gastado el cuerpo a otras mujeres por mirarlas, mirarlas sin parar
Alguna vez no han conjugado bien mis ofertas con tus demandas y no aprendí
Pero has de saber q quiero tardar una vida entera en hacerte el amor
Has de saber que no he intentado otra cosa que ponerme en tu lado
y saber qué se ve desde tus ojos y tus manos para poder construirnos bien así

Se bien que últimamente no consigo diluir con tu saliva todo amargo sabor
Que no le doy ejemplo a los mendigos del amor si estos días no me salto el guión
Se bien que siempre he dado por supuesto más de lo necesario
Y en cada quiero hoy no tuve un puedo, hoy no tuve un puedo
Que nunca hago todo lo que debo y sólo he estado al día en dejarlo para luego

Se bien que alguna vez le he gastado el cuerpo a otras mujeres por mirarlas, mirarlas sin parar
Alguna vez no han conjugado bien mis ofertas con tus demandas y no aprendí
Pero has de saber q quiero tardar una vida entera en hacerte el amor
Has de saber que no he intentado otra cosa que ponerme en tu lado
y saber qué se ve desde tus ojos y tus manos para poder construirnos bien así


 

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas
unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano
a veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas
pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces
sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerques y te mires
te mires al mirarme
M. Benedetti