Entérate hija, la vida está hecha de pequeñas cosas. Mucha de la gente que aquí viaja ni siquera sabe a qué saben los besos, ni siquiera saborean la comida que llevan a la boca y tragan en 5 minutos. Inercia, monotonía, frenetismo, trabajo y más trabajo. La vida es un universo de diminutas sensaciones que a menudo se nos escapan y que son la esencia de nuestros días. Al igual que un reloj, el tren siempre sigue su camino. No para, tampoco se cansa, nosotros sí podemos hacerlo, párate, siente y disfruta por un momento


Francisco Zamora