Había una vez un hombre que tenía una barba bien poblada.

Un día se fue la fue a recortar un poco pues el lado izquierdo lo tenía más alto que el derecho y como era un hombre bastante perfeccionista, pues así lo hizo.

Al recortarse la parte izquierda, ésta se quedó por debajo de la derecha, con lo que se recortó un poco el lado derecho. Pero este se quedó más corto que el izquierdo y recortó de este lado. Pero se quedo también por debajo. Cuando se quiso dar cuenta se había recortado tanto la barba que tuvo que afeitársela entera

Desde entonces, este hombre, tiene pánico a recortarse las uñas de los pies